Cómo es una sesión de osteopatía para bebés

Los niños  y los bebés también se pueden beneficiar de las ventajas y beneficios de la osteopatía. Quizá no conozcas demasiado esta terapia alternativa, por lo que hoy nos gustaría explicarte cómo funciona una sesión centrada en una zona: la cabeza. Esperamos que después de este artículo conozcas un poco mejor la osteopatía pediátrica.

Cómo funciona la osteopatía pediátrica en la cabeza del bebé

Veamos paso a paso cómo sería una sesión de osteopatía pediátrica para bebés desde el punto de vista de un osteópata. Os dejamos el enlace anterior por si queréis ampliar más información al respecto.

Nos gustaría resaltar que, a veces, la cabeza es la gran olvidada en los masajes y sin embargo en ella se reflejan nuestras emociones, nuestros problemas y nuestra salud en general. Zonas como la mandíbula o la frente suelen ser origen de fuertes dolores que agradecerían unas sencillas manipulaciones. Las jaquecas, cefaleas, ojos cansados, bolsa en los párpados, cuero cabelludo hipersensible, sin olvidar la sinusitis y el tabique nasal desviado, son algunos de los ejemplos que aconsejan realizar una adecuada sesión de masaje.

1. Empieza por dar un masaje al pelo y al cuero cabelludo. Realiza unas ligeras tracciones, muy suaves, que provocarán por un acto reflejo el afianzamiento de la raíz. Después, utilizando suavemente la yema de los dedos, haz un masaje por toda la zona donde exista pelo, suavemente, procurando que no se te enrede entre los dedos. Este masaje es sumamente gratificante y causa asombro por lo placentero a quienes lo reciben por primera vez. Puedes aprovechar para incluir algún producto cosmético que favorecerá el crecimiento de un pelo sano.

2. Ahora baja a la frente, empezando con movimientos circulares a ambos lados, muy suaves y superficiales, con el fin de mejorar el riego sanguíneo.

3. Posa la mano sobre la parte frontal de la frente y aprieta ligeramente. Repite la presión varias veces y después realiza una maniobra de deslizamiento sin frotar.

4. Con el paciente que mantiene los ojos cerrados, utiliza el dedo índice para masajear los párpados superiores e inferiores, en un movimiento que simule al frotamiento que hacemos al levantarnos. Si tienes hielo o agua fría cerca, enfríate la mano con ello y ponía en sus ojos. El alivio será inmediato en los ojos cansados.

5. Ahora es el turno de la nariz, la cual solamente se debe frotar en la zona que corresponde a los ojos, prolongando el masaje hacia el entrecejo. Si tienes aceites esenciales, utiliza una gota de eucalipto en donde están situados los cartílagos, pero no te acerques a los ojos.

6. En las mejillas es muy adecuado pellizcarlas ligeramente, como hacían nuestras abuelas para darlas color sonrosado. Unos ligeros cachetes también las mantienen tersas.

7. En la boca efectúa movimientos rotatorios en la comisura de los labios, una zona que está sometida a grandes tensiones.

8. Las orejas también agradecen un masaje y lo puedes realizar tanto en la parte posterior como en el lóbulo. Evita especialmente introducir los dedos accidentalmente dentro del conducto auditivo ni hacer presión en una oquedad que está justo debajo del lóbulo. Ambos son puntos especialmente sensibles al dolor.